tirsaladas

18 del mayo del 3006
Soy fiel a las palabras y no a los hechos; una vez confesada tal desviación moral puede álguien en este mundo creer en mis relatos confesados bajo el prisma de la indecisión que no es más que el momento de espera en que la incertidumbre se decide en seleccionar de alguna de las gotas de esa o aquella glándula de nuestra efímera cabeza de chorlito un sonido o cualquier otro registro mejor que el previsto por nuestra intuición ? Si nó pregúntele a Harold Lloyd que cayó en mis manos hace unas horas y manipulé su imagen afable original en la de un tendero en technicolor que censuraba los propósitos de buscavidas del buen gusto de rubén el bitl y un servidor aka caphé y enganchaba infragantti al primero con cuatro piezas adultas de salmones desespinados: dicha picaresca rubricada por mis pensamientos en tiempo de ocio no deja de ser una lucha de corte amarillo: debido al alto precio de los huevos, he pensado comprar una huevera de dos piezas e incorporarla al bolsillo de algunos de mis forros y así cada vez que asista a un hyper pueda repostar sin problemas,. que les parece la idea? evidentemente hay que ver primero el inventillo como se desarrolla.
Siguiendo con lo sucedido hace unas horas con Harold Lloyd, todo vino a propósito de una derivación de caracteres similares o que yo asocio sin más;: Una madre paleta subida al carro de la fama de la mano del artista pecador S. se decide a visitar la galería/taller de Don Jordi Pellejero, ubicada en el séptimo de la vieja Lloreda; Adivinamos lo sentido por la señora:"No es más que un trabajo pretencioso en el que la base queda impregnada de una paleta colorista, resultando un refrito del ya olvidado fauvismo"... " y en especial de la labor del pintor Paul McArtney".
Gracias, gracias a quién sea por la expropiación de estos deliciosos comentarios de la nueva marchante del arte baetulino; Cómo pudo ver esa señora tal influencia en los paisajes cálidamente desiertos de Pelle? Qué importancia tenía el hecho de parecerse a tal o cuál bebida? Qué rechazo tan especial propulsa esa señora ante el encanterio visual que ofrecen los coloristas?
Evidentemente ya véis por qué Harold Lloyd!,. sus labios negros, su sombrero de tambor, sus gafas almidonadas, Su mejor sonrisa va para la señorita de la lavandería,. nada, nada que ver,. verdad que no que sí Julio César Domingo?,.
Tal imcomprensión no sólo salpica al que desconozca la identidad de los entes que cito con letra inicial en mayúscula, incluso al redactor de estas sensaciones, el cuál queda aún más perplejo si cabe cuando en una conversación intelectual de antiguos estudiantes de bellas artes, de los cuáles realmente el único real soy yo, se inicia una innecesaria colectiva crispación surgida de nadie y por nada provocada o por no sé que cosa que vino a decir el gran Aranguren en uno de sus momentos de lucidez que coincidía con el de la hora de la siesta,..De lo que dijo, aconteció en lo que sugirió al público congregado en una sala de cine sin cubierta ni pantalla ni silencio ni oscuridad, pero con butacas: El vitorear el himno de la república española,.no sé,.